sábado 21 de noviembre de 2009

Gitanas: Verdad o Mentira

Paula Lena en Chile

jueves 5 de noviembre de 2009

Preparando Baladna

Preparando Baladna

martes 20 de octubre de 2009

Belly dance Aziza music, mix Egyptian dancers by Rotana Zaman

lunes 14 de septiembre de 2009

La Sabiduría de los Tuareg


TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO
entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a:
MOUSSA AG ASSARID,

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

- ¡Qué turbante tan hermoso...!

- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...

- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?

- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?

- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?

- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...

- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?

- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?

- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ..!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!
- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...

- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

domingo 30 de agosto de 2009

NARJESS MONTASSER: La satisfacción de la certeza

A medida que he madurado he descubierto la satisfacción derivada de las certezas. Muchas veces, las preocupaciones, las dudas y los dolores en la vida son causadas por la falta de éstas. En el camino de la danza, dado que las fuentes están taaaan lejos, cada vez que me topaba con alguna nueva profesora se sumaba angustia, pues la información era tan diversa y a veces hasta contradictoria. Diez años han sido los necesarios para llegar a un punto en que me siento pisando un terreno firme, gracias a la investigación que por mi cuenta he tratado de hacer. Ahora, con esta segunda visita de Narjess a Chile mi tranquilidad aumentó, pues su enfoque, su metodología, su opinión sobre la danza y su trato con las alumnas, me representa y satisface completamente. Por esa razón, además de los aportes concretos que Narjess hizo (y hace) a mi trabajo, su principal incidencia en mi camino es la certeza de sentir que el camino escogido un poco por intuición es el que más me identifica, el que más me hace sentido y el que me hace más feliz. GRACIAS NARJESS POR ESO Y POR TODO…


viernes 14 de agosto de 2009

Talleres de Paola Jara Vilches


lunes 10 de agosto de 2009

Charla Teórica

En un cálido ambiente, se desarrolló la Charla Teórica el día 2 de Agosto.

No importó que fuese domingo y mucho menos que esta clase -tan particular para algunas - comenzara a la 10 de la mañana.

Alumnas y profesoras, llegaron dispuestas a conocer y aprender más allá de la técnica propiamente tal. Estaban con las ansias de entender los orígenes y las características culturales de este mundo que las cautiva.



Esta fue una instancia de aprendizaje teórico, que tiene como objetivo de dar a conocer las raíces y el amor por esta cultura que nos es ajena, pero que tantas practicamos y enseñamos.

Esta instancia está abierta para ser desarrollada en otras academias y regiones, la idea es expandir la teoría y aplicarla de la mejor forma en nuestra danza.


Por lo tanto, le dejo echa la invitación... a ir más allá de la danza.

sábado 1 de agosto de 2009

Nabaweya Moustafa

lunes 27 de julio de 2009

Paola Jara Vilches, Danzas Femeninas Medio Oriente y Norte de África


martes 26 de agosto de 2008

DANZA KALBELIA: Cuando sientes que ya lo viviste


Desde chica me ha llamado la atención el tema de los "deja vu", cuando sientes que algo ya lo viviste... o lo soñaste.

Ayer me pasó.

Estaba en medio de una clase de danza Kalbelia (de las gitanas de India) y de pronto, tuve la extraña certeza de que esa escena se estaba repitiendo.

Aunque me sorprendí y sentí ese cosquilleo de nervios que siempre me viene cuando me ocurre este fenómeno, me calmé de inmediato y pude encontrar explicación.

Primero, los gitanos. No me son desconocidos. La música, algunos de los movimientos y la actitud son parte de una escencia que ellos viven sin importar el país que habitan. Y que desde otro lado, yo conozco.

Segundo, la cadera. Claro, la muevo de martes a domingo. Y también se parece. Al ver los movimientos pude identificar la raíz de la danza que yo enseño.

Tercero. Ver un grupo de mujeres bailando, expresando, sudando, gritando y riendo juntas. También lo vivo y disfruto a diario.
Cuarto. Raga. Esta mujer que ha traído a mi vida alegría, mucha esperanza y la confirmación de que siempre hay un corazón gemelo que te entiende y es cómplice de tus sentimientos y apreciaciones.

Todos los lunes estaré ahí, intentando expresar como las mujeres de Rajasthan. Feliz y dispuesta. Y "deja vus", vendrán varios más, estoy segura.


martes 19 de agosto de 2008

NOSTALGIA


Buenos Aires. 26 de julio de 2008
Las risas que aparecen en esta foto son el reflejo de la alegría que se siente por compartir el mismo respeto y amor por la danza...
Agradezco la posibilidad de inspiración que tuve al compartir con cada una de esas mujeres: Alejandra, Paula, Narjess, Magalí y Luciana.